Un fin de semana de servicio y taxes: Historias de la comunidad hispana en la Isla Catalina
El viernes a las 2:00 p. m. iniciamos un viaje rumbo a la Isla Catalina a bordo de The Catalina Express, cuyos barcos han conectado la isla con Long Beach desde 1981, transportando a más de 33 millones de pasajeros. Su servicio rápido y confiable marcó el inicio de un fin de semana dedicado al servicio comunitario, al encuentro humano y al descubrimiento de una de las islas más emblemáticas del sur de California.
Tuve el privilegio de viajar junto a Yolanda Novoa y Cecilio Garmendez, de la organización Yolanda Novoa’s Tax Services , quienes me invitaron a documentar esta experiencia. La comunidad hispana de Catalina esperaba con entusiasmo la llegada de Yolanda, reconocida por más de 30 años de trabajo constante apoyando a trabajadores latinos que viven y laboran en la isla.
Durante nuestra estancia de tres días en el Hotel Catalina, fuimos testigos del profundo impacto de su labor. Decenas de personas llegaron con sus documentos para preparar los impuestos del año 2025 y para informarse sobre cambios recientes en temas de inmigración.
En su mayoría, eran trabajadores de habla hispana empleados en hoteles, restaurantes y otros servicios esenciales. La fila reflejaba confianza, gratitud y la importancia de contar con orientación profesional en su propio idioma.
Yolanda aprovechó la jornada para recalcar la importancia de declarar impuestos, no solo para cumplir con la ley y evitar sanciones del IRS, sino también para acceder a reembolsos, créditos fiscales y beneficios que pueden ser determinantes para familias de bajos ingresos. Subrayó que la fecha límite para declarar es el 15 de abril y que, incluso si no se puede pagar el monto adeudado, es fundamental presentar la declaración para evitar multas mayores.
Mientras Yolanda y Cecilio atendían a los clientes en el hotel, nosotros recorrimos la isla acompañados por Salvador Pérez, residente de Catalina, quien en su carrito de golf privado nos llevó a conocer distintos rincones y nos presentó a amigos y familiares. Más que un chofer, Salvador fue un anfitrión y narrador de historias. Además de dedicarse al transporte, es músico y forma parte de un grupo de música mexicana norteña, reflejo de cómo la comunidad hispana mantiene vivas sus raíces culturales incluso en un entorno turístico e insular.
La Isla Santa Catalina, parte de las Islas del Canal de California, se extiende por aproximadamente 194 km² y se ubica a unos 35 kilómetros al sur-suroeste de Los Ángeles. Aunque cerca de un millón de personas la visitan cada año, solo unas 4,000 viven en ella de manera permanente. Sus residentes de habla hispana disfrutan de un estilo de vida único, aunque enfrentan retos particulares, especialmente en el acceso a servicios en español.
Durante el recorrido visitamos la histórica casa de la familia Wrigley, imagen que acompaña este reportaje. William Wrigley Jr. construyó su fortuna al revolucionar la industria del chicle mediante una estrategia de marketing innovadora y una fuerte inversión en publicidad. Comenzó vendiendo jabón y levadura, pero al regalar chicle como incentivo descubrió su enorme demanda. Así nacieron marcas icónicas como Juicy Fruit y Spearmint, sentando las bases de un imperio que transformó el futuro de la isla.
El Hotel Catalina, ubicado en Avalon y a pocos pasos de la playa, no solo ofrece hospedaje con encanto victoriano y comodidades modernas, sino que también se convierte en un punto de encuentro comunitario. Desde 1983, ha sido un espacio donde la hospitalidad y la cercanía humana van de la mano.
Durante nuestra estancia fuimos testigos de momentos memorables: una joven pareja celebraba el Día del Amor y la Amistad con un compromiso matrimonial, una escena emotiva que tuvimos el privilegio de capturar en video. Recorrimos Avalon, donde palmeras y cabañas bordean la costa y se levanta el emblemático Catalina Casino, un centro cultural de estilo art déco que alberga teatro, salón de baile y museo. Al norte de la isla se encuentra Two Harbors, una comunidad más rústica rodeada de playas y campamentos.
El sábado por la noche, la isla mostró su faceta más vibrante en el Chi Chi Nightclub, uno de los principales puntos de vida nocturna en Avalon. Con DJs en vivo, música de formato abierto y un ambiente electrizante, el lugar reúne tanto a residentes como a visitantes que buscan una experiencia nocturna inolvidable.
El domingo cerramos el fin de semana con un desayuno en Original Jack’s Country Kitchen, un clásico diner donde disfrutamos waffles, tocino, huevos, hash browns, salchicha de pollo y abundante café, una despedida sencilla y reconfortante antes del regreso a Long Beach.
Catalina también guarda historias de celebridades que la visitaron o la llamaron hogar, como Marilyn Monroe, quien vivió en Avalon entre 1943 y 1944 cuando aún se llamaba Norma Jeane Dougherty, así como Ronald Reagan, Taylor Swift, Katy Perry y George Harrison. Otro sitio histórico es el Avalon Cemetery, establecido alrededor de 1889, donde descansan más de 1,100 personas, incluidos pioneros de la isla.
Mucho antes del turismo moderno, los indígenas gabrielinos habitaron la isla durante más de 7,000 años, llamándola Labanea o Toeya. Con el tiempo, Catalina pasó por distintos propietarios hasta consolidarse como uno de los destinos más singulares de California.
A solo una hora de Long Beach, Catalina conserva una identidad propia que combina historia, naturaleza y comunidad. Este fin de semana fue mucho más que una visita turística: fue un encuentro con historias reales, con la fuerza de una comunidad hispana resiliente y con personas cuyo trabajo y esfuerzo sostienen la vida cotidiana de la isla.
Al concluir este recorrido por la Isla Catalina y las historias de servicio que marcaron el fin de semana, la invitación queda abierta para quienes buscan orientación clara y confiable en temas fiscales y financieros. Yolanda Novoa’s Tax Services es una empresa familiar con sede en Long Beach, construida sobre la confianza, la transparencia y relaciones a largo plazo con la comunidad. Su enfoque va más allá de preparar y presentar impuestos: Yolanda y su equipo se toman el tiempo de explicar cada declaración, aclarar por qué se debe pagar o recibir un reembolso, y ayudar a sus clientes a entender cómo las decisiones fiscales impactan su futuro financiero.
El servicio se distingue por su atención personalizada, su compromiso con la educación del cliente y un proceso organizado y seguro que protege la información confidencial en todo momento. Además, ofrecen flexibilidad con citas presenciales y servicios completamente remotos, sin perder el trato cercano que los caracteriza. Con apoyo disponible durante todo el año —no solo en temporada de impuestos—, Yolanda Novoa’s Tax Services se consolida como un recurso confiable para individuos y pequeños negocios.
2305 E 7th St, Long Beach, CA 90804-4620 Tele: (562) 435-5555

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