ExpoCafé Silvania 2026: el café de altura que nace entre montañas, abejas y tradición familiar

Silvania, Cundinamarca — El café colombiano tiene muchas historias que contar, pero algunas comienzan lejos de las grandes exportadoras y nacen directamente en las pequeñas fincas familiares donde cada grano representa años de trabajo, conocimiento y conexión con la tierra.

Ese fue uno de los mensajes que dejó la tercera edición de ExpoCafé Silvania 2026, realizada los días 15 y 16 de agosto en la Concha Acústica de Silvania, Cundinamarca, un encuentro dedicado al café, la cultura y las familias cafeteras del municipio.

La importancia de ExpoCafé va más allá de una feria comercial. Para Silvania, el café se ha convertido también en una herramienta de promoción turística y de fortalecimiento de los productores locales. La propia administración municipal ha señalado que este tipo de eventos contribuyen a visibilizar a los caficultores y a generar oportunidades comerciales y turísticas para la región.

Y entre las historias que merecen ser conocidas está la de Víctor Manuel Arciniegas y su familia, productores de Finca Buenavista, una finca ubicada en las montañas de Silvania donde el café de especialidad se cultiva bajo condiciones muy particulares.

Finca Buenavista: café de altura con identidad propia

Durante una conversación sobre su trabajo, Arciniegas explicó el modelo de producción de su familia y la importancia que tienen para ellos la calidad, la trazabilidad y el cuidado de la tierra.

La finca se encuentra aproximadamente a 1.950 metros sobre el nivel del mar, una condición que influye directamente en el desarrollo de la cereza de café.

A esa altura, el proceso de maduración puede ser más lento y desigual. En lugar de esperar una gran cosecha concentrada en una determinada época del año, la familia trabaja bajo un sistema de recolección continua que en la finca denominan “pepeo”.

El concepto es sencillo, pero exige mucho trabajo: recorrer los cafetales constantemente y seleccionar manualmente las cerezas que se encuentran en el punto adecuado de maduración.

El resultado es una producción de pequeños lotes, con una atención permanente a la calidad.

El Tabi: una variedad colombiana que sorprende en la taza

Uno de los protagonistas de Finca Buenavista es el café Tabi, una variedad desarrollada en Colombia por Cenicafé a partir de cruces que involucran Typica, Bourbon e Híbrido de Timor. Fue liberada comercialmente en 2002 y combina características de calidad en taza con resistencia a la roya.

El Tabi se caracteriza por ser una planta de porte alto y por su potencial para producir cafés de especialidad. Su genética conserva características asociadas con Typica y Bourbon, mientras que el Híbrido de Timor aporta resistencia a enfermedades.

En la experiencia presentada por Finca Buenavista, el Tabi adquiere una personalidad todavía más particular gracias a las condiciones específicas de la finca.

La familia describe su café como naturalmente dulce, aromático, suave y de buen cuerpo, características que lo convierten en una experiencia interesante incluso para quienes apenas están comenzando a descubrir el mundo del café de especialidad.

Según la información compartida por la finca, uno de sus lotes ha alcanzado una calificación sensorial de 89 puntos, un resultado que coloca al café dentro de un nivel de calidad excepcional dentro de la clasificación de cafés especiales.

Cuando las abejas también forman parte de la cosecha

Pero quizás una de las características más interesantes de Finca Buenavista no está solamente en los cafetos.

Está en las abejas.

La finca integra la actividad de los polinizadores dentro de un modelo de producción que busca mantener un ecosistema saludable. Las abejas participan en la polinización y, al mismo tiempo, permiten que la familia produzca otros productos asociados a la actividad apícola, como miel, polen, propóleo y pan de abeja.

El llamado pan de abeja es un producto natural elaborado por las propias abejas a partir de polen almacenado y transformado dentro de la colmena. En la finca se considera uno de los productos complementarios que surgen de este ecosistema.

Aquí aparece una idea importante: en una finca regenerativa, el café no existe de manera aislada.

El cafetal, el suelo, los insectos, las abejas, las plantas y las personas forman parte de un mismo sistema.

Agricultura regenerativa: producir sin destruir

Finca Buenavista apuesta por prácticas de agricultura regenerativa y agroecológica, con un principio fundamental: reducir o eliminar la dependencia de agroquímicos y trabajar con los procesos naturales del ecosistema.

Esto implica recuperar la salud del suelo, utilizar alternativas de fertilización y control biológico y favorecer la presencia de organismos que cumplen funciones importantes dentro de la finca.

La idea no es simplemente producir café sin químicos.

Es intentar construir un sistema agrícola donde la tierra tenga la capacidad de mantenerse productiva y saludable.

La presencia de abejas y otros insectos beneficiosos se convierte así en parte de la estrategia de manejo del cultivo.

“Pepeo”: una cosecha que no termina

En muchos lugares de Colombia, el café se relaciona con grandes temporadas de cosecha.

En Finca Buenavista el panorama es diferente.

La familia realiza una recolección continua durante el año, seleccionando las cerezas que van alcanzando su punto ideal de maduración.

Este sistema requiere mayor dedicación y una observación permanente de los árboles. También permite trabajar con cantidades pequeñas y mantener un mayor control sobre cada lote.

La producción de la finca ronda, según la información compartida en la entrevista, entre 200 y 220 libras mensuales.

No es una producción pensada para competir por volumen.

Es una producción pensada para competir por calidad, identidad y trazabilidad.

Del árbol a la taza: conocer el origen

Uno de los conceptos que más importancia adquiere en esta historia es la trazabilidad.

Para el consumidor moderno de café de especialidad, conocer el origen ya no es un detalle secundario. Saber dónde fue cultivado el café, a qué altura, bajo qué condiciones y quién lo produjo permite entender mejor lo que finalmente llega a la taza.

En el caso de Finca Buenavista, la familia busca precisamente que el café conserve esa identidad.

La variedad Tabi.

Los 1.950 metros de altura.

El microclima de Silvania.

La selección manual.

La producción continua.

La agricultura regenerativa.

Las abejas.

Cada uno de estos elementos forma parte de una misma historia.

Silvania y el futuro del café colombiano

ExpoCafé Silvania demuestra que la caficultura colombiana no solamente se encuentra en las regiones tradicionalmente reconocidas por su producción.

También está en municipios donde pequeñas familias están experimentando con nuevas formas de producir, procesar, presentar y comercializar el café.

La Alcaldía de Silvania ha reconocido a Expocafé como uno de los eventos que fortalecen la actividad turística y comercial del municipio, integrando a los productores cafeteros dentro de la oferta turística local.

Y esa conexión puede ser fundamental.

Porque el futuro del café colombiano no necesariamente dependerá únicamente de producir más.

Puede depender de contar mejor la historia de cada café.

Historias como la de Víctor Arciniegas y su familia permiten entender que detrás de una taza puede existir una finca, una familia, una montaña, un ecosistema y una variedad cuidadosamente seleccionada.

Una taza que comienza en las montañas

Para quienes conocen el café solamente después de ser tostado y servido, descubrir una finca como Buenavista cambia la perspectiva.

El café deja de ser simplemente una bebida.

Se convierte en agricultura, ciencia, tradición, biodiversidad y emprendimiento familiar.

Y cuando ese café proviene de un pequeño productor de Silvania que trabaja a casi 2.000 metros de altura, selecciona sus cerezas durante todo el año, protege las abejas y apuesta por la regeneración del suelo, la taza cuenta una historia todavía más profunda.

ExpoCafé Silvania 2026 fue, en ese sentido, mucho más que una feria. Fue una ventana hacia una nueva manera de entender el café colombiano.

Una manera en la que la calidad no solamente se mide por el puntaje de una taza, sino también por la historia que existe detrás de ella.

Y en las montañas de Silvania, esa historia continúa creciendo.

Por Germán Ángel — LABest

Este artículo incorpora información presentada en la entrevista con Víctor Manuel Arciniegas sobre Finca Buenavista. La entrevista puede consultarse en el video de LABest/Don Germán:

Ver la entrevista con Víctor Manuel Arciniegas



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