De Copenhagen a San Diego: la historia de San Hagen Tequila y su creadora, Stine Jensen
Una conversación entre tequila, gastronomía y sueños internacionales en Los Ángeles
Por Germán Ángel — LABest.com
Hay encuentros que comienzan como un almuerzo y terminan convirtiéndose en una historia.
Gracias a nuestra amiga Dulce Verenice Martínez, publicista y una verdadera leyenda de Hollywood, tuve la oportunidad de compartir una tarde muy especial en el Marriott Hotel de Los Ángeles, cerca del aeropuerto, junto a sus socios y una mujer cuya historia inmediatamente llamó mi atención: Stine Jensen. fundadora de San Hagen Tequila, una marca nacida de una combinación muy particular de culturas, sabores y experiencias de vida.
Entre conversaciones, gastronomía y, por supuesto, tequila, conocimos la historia de una empresaria danesa que decidió llevar su pasión por los sabores mexicanos a un mercado donde el tequila todavía tiene mucho camino por recorrer.
De Dinamarca a México
Stine Jensen nació en Dinamarca, pero su relación con México comenzó cuando era apenas una niña.
Su padre vivía en San Diego y, durante sus visitas, Stine tenía la oportunidad de viajar a México los fines de semana. Aquellos viajes a los mercados mexicanos despertaron algo que permanecería con ella durante toda su vida: el amor por la gastronomía y por sabores que prácticamente no existían en Dinamarca.
“Cuando tenía cuatro años estaba en un mercado en México y me enamoré de la comida”, recuerda Stine
Con el paso de los años, aquella fascinación por los sabores se convirtió en una carrera profesional. Stine Jensen trabajó como chef y desarrolló una profunda sensibilidad por la combinación de ingredientes, aromas y texturas.
Y eventualmente llegó el tequila.
Una oportunidad en un mercado inesperado
La idea de crear San Hagen Tequila comenzó aproximadamente tres años antes de que la primera botella llegara a los estantes.
Para Stine Jensen había una oportunidad evidente: en Dinamarca y en buena parte del norte de Europa, el tequila no tiene la misma presencia que tiene en México o Estados Unidos.
Según explica, menos del 1% del alcohol vendido en Dinamarca corresponde al tequila.
Encontrar una buena botella tampoco es sencillo.
En muchos supermercados, dice Stine Jensen, puede ser difícil encontrar incluso una sola botella de tequila de buena calidad. Para ella, eso representaba una oportunidad empresarial, pero también una misión personal: llevar un tequila de calidad a consumidores europeos que todavía no habían descubierto todo lo que esta bebida puede ofrecer.
El proceso no fue inmediato.
Pasaron aproximadamente dos años y medio desde la primera idea hasta que la primera botella llegó a los estantes. Después, otros tres años para comenzar a llevar la marca al mercado europeo.
¿Por qué San Hagen Tequila?
El nombre de la marca cuenta su propia historia.
San Hagen nace de la combinación de San Diego y Copenhagen.
Dos ciudades que forman parte de la vida de Stine y que representan dos mundos diferentes que terminaron encontrándose en una botella de tequila.
San Diego representa una parte importante de sus recuerdos de infancia y su conexión con México. Copenhagen representa su origen y su vida en Dinamarca.
Dos ciudades. Dos culturas. Una marca.
Cinco expresiones, cinco historias
Durante nuestro encuentro tuvimos la oportunidad de conocer cinco de las expresiones de San Hagen.
La primera es el Blanco, que sirve como base de la línea.
Stine explica que buscaba un tequila suave, fácil de beber y accesible para personas que quizás no tienen una relación habitual con el tequila.
Después llega el Pink Grapefruit, inspirado en uno de sus cócteles favoritos: la Paloma.
También está el Mango, cuyo origen resulta particularmente interesante. Durante una visita a la destilería en Tequila, Jalisco, cerca de Guadalajara. Tina quedó rodeada por árboles de mango.
El aroma de la fruta estaba constantemente presente.
“Cada vez que caminaba alrededor de la destilería sentía el olor del mango”, recuerda. De ahí nació la idea: crear un tequila de mango.
Para quienes disfrutan de sabores más intensos está el Jalapeño, pensado especialmente para preparar una margarita picante.
Y finalmente encontramos uno que, personalmente, llamó mucho mi atención: Coffee Tequila.
Como amante del café, no podía dejar pasar la oportunidad de hablar con Stine sobre esta expresión.
Su intención era crear algo diferente: un tequila con notas dulces, pero sin convertirlo simplemente en una bebida cargada de azúcar.
La combinación utiliza sabores naturales asociados con chocolate, caramelo y vainilla, buscando darle una sensación redonda y agradable.
Para alguien que viene del mundo de la gastronomía, la creación de sabores parece ser parte natural del proceso.
Tequila para tomar solo… y para crear cócteles
Una de las ideas que Stine repite durante nuestra conversación es que San Hagen Tequila no fue creado únicamente para mezclarse.
Su intención es que pueda disfrutarse de diferentes maneras.
Un tequila para tomar solo.
Un tequila para compartir.
Y también un tequila que pueda convertirse en el ingrediente principal de un buen cóctel.
Esa versatilidad parece ser parte fundamental de su estrategia para entrar en nuevos mercados.
De California al mundo
Actualmente San Hagen ya tiene presencia en California y Stine trabaja en la expansión hacia otros mercados.
Su visión va mucho más allá de Estados Unidos.
Europa representa una parte importante de su proyecto, particularmente países donde existe un mercado de bebidas premium pero donde el tequila todavía no tiene la presencia que tiene en América.
También observa oportunidades en Asia.
Y, por supuesto, Estados Unidos continúa siendo un mercado fundamental.
Durante nuestra conversación nos contó que está trabajando para entrar en tres estados adicionales durante este año.
Una empresaria que comenzó con una idea
Detrás de una botella muchas veces existe una historia que el consumidor nunca conoce.
En el caso de San Hagen, esa historia comenzó con una niña danesa visitando los mercados de México junto a su padre.
Continuó con una carrera dedicada a la gastronomía.
Y terminó convirtiéndose en una empresa internacional de tequila.
Stine Jensen no solamente está vendiendo una bebida. Está tratando de conectar culturas a través de los sabores.
Dinamarca, San Diego, México y ahora Los Ángeles forman parte de una historia que continúa creciendo.
Una tarde para recordar
Para mí, como periodista y productor, este tipo de encuentros son precisamente los que hacen interesante el trabajo de contar historias.
Gracias a Dulce Verenice Martínez por la invitación y por abrirnos la puerta a conocer a Stine Jensen. y su proyecto.
Y gracias a Stine Jensen por compartir con nosotros no solamente sus tequilas, sino también el camino personal que existe detrás de cada botella.
Porque algunas marcas nacen en una oficina.
Otras nacen en una reunión de negocios.
San Hagen nació mucho antes: nació en los recuerdos de una niña danesa descubriendo los sabores de México.
Y ahora esa historia está viajando desde Copenhagen y San Diego hacia el resto del mundo.
LABest.com — Historias, personas y conexiones que cruzan fronteras.
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