Wilmington celebra el 47th Annual Labor Day Parade con un mensaje de unidad, solidaridad y defensa de los trabajadores

 Por Germán Ángel

Wilmington volvió a convertirse en escenario de una celebración de la clase trabajadora durante el 47th Annual Labor Day Parade, una jornada que reunió a miembros de diferentes sindicatos, organizaciones laborales, bandas de marcha escolares, música en vivo y carrozas.

 En un día marcado por las altas temperaturas, los participantes recorrieron aproximadamente durante 20 minutos el trayecto que comenzó en Broad Street y terminó en Banning Park, donde continuaron las actividades de celebración y los mensajes de los líderes sindicales y representantes de los trabajadores.

El desfile mostró la presencia de numerosas organizaciones laborales, trabajadores, familias y aliados de la comunidad, en una jornada dedicada a conmemorar el Labor Day y a recordar las conquistas alcanzadas por generaciones de trabajadores.

Una vez en el parque, comenzó una serie de intervenciones de dirigentes sindicales y representantes de diferentes organizaciones.

La primera oradora presentada fue Yvonne Wheeler, presidenta de la Los Angeles County Federation of Labor, quien subió al escenario acompañada por líderes laborales, entre ellos Carmen Roberts.

Wheeler explicó que representa a más de 800,000 miembros sindicalizados y más de 300 sindicatos afiliados en todo el condado de Los Ángeles.

“Happy Labor Day”, expresó Wheeler al comenzar su intervención, señalando que el Labor Day es una fecha para honrar a los trabajadores cuyas manos, corazones y determinación han construido las comunidades y la nación.

Para Wheeler, el Labor Day es más que un día festivo. Es un recordatorio del poder que tienen los trabajadores cuando permanecen unidos.

Recordó que cada buen empleo sindicalizado, cada lugar de trabajo seguro, los fines de semana, la jornada laboral de ocho horas, los beneficios de salud y jubilación y muchos de los derechos que disfrutan actualmente los trabajadores fueron conquistas por las que lucharon quienes estuvieron antes.

“Tenemos la responsabilidad de proteger esas conquistas y continuar construyendo un futuro para la próxima generación”, sostuvo.

También afirmó que cuando los trabajadores se mantienen unidos pueden cambiar los lugares de trabajo, las comunidades y la sociedad que, según sus palabras, enfrenta actualmente una situación “autoritaria”.

Wheeler señaló que la lucha debe continuar por buenos empleos sindicalizados, vivienda accesible, justicia económica, dignidad y oportunidades para todas las familias trabajadoras.

Explicó además que la solidaridad de este Labor Day significa algo más que celebrar un día festivo: significa mantenerse junto a los trabajadores que están luchando en este momento por dignidad y respeto en sus lugares de trabajo.

Uno de los temas centrales de su discurso fue la situación de los trabajadores de Starbucks.

Wheeler indicó que durante casi cinco años los baristas de Starbucks han estado luchando por lo que, según expresó, todo trabajador merece: mejores salarios, suficientes horas para poder cubrir sus necesidades, personal suficiente, un contrato justo, beneficios y atención médica.

Según Wheeler, más de 12,000 baristas de Starbucks se han organizado con Starbucks United, Workers United, ganando más de 700 elecciones sindicales a nivel estatal.

Sin embargo, señaló que en Los Ángeles existen más de 100 establecimientos Starbucks independientes, diferenciándolos de los que se encuentran dentro de farmacias y tiendas, y afirmó que solamente cuatro de esos establecimientos independientes están organizados y sindicalizados en Los Ángeles.

“Tenemos que hacerlo mejor que eso”, manifestó.

El mensaje fue acompañado por una de las consignas tradicionales del movimiento sindical:

“An injury to one is a what?”

La respuesta del público fue:

“An injury to all.”

Nuevamente:

“An injury to one is what?”

“An injury to all.”

Y Wheeler preguntó:

“When workers are under attack, what do we do?”

La respuesta fue:

“Stand up, fight back.”

“Stand up, fight back.”

Wheeler entonces presentó a una trabajadora de Starbucks que, según explicó, llevaba cinco años luchando por su sindicato: Kahila Jackson.

Jackson tomó posteriormente el micrófono y se presentó ante los asistentes.

“Hello, my name is Kahila Jackson.”

Explicó que llevaba tres años como trabajadora de Starbucks, periodo durante el cual había ayudado a abrir cinco tiendas y había llegado a convertirse en shift supervisor.

También señaló que es estudiante de último año en Cal State Long Beach, provocando entre el público el conocido grito de “Go Beach!”, y se identificó como una barista sindicalizada de Long Beach.

Jackson agradeció a quienes habían decidido estar presentes en Labor Day y escucharla, señalando que esperaba que al final de su intervención todos pudieran llegar a un acuerdo.

Su mensaje fue directo:

“We must boycott Starbucks.”

La trabajadora recordó el 9 de diciembre de 2021, cuando una tienda ubicada en Elmwood Avenue, en Buffalo, Nueva York, se convirtió en la primera tienda en sindicalizarse.

Desde entonces, afirmó, el sindicato ha ganado más de 700 elecciones sindicales y cuenta con más de 12,000 baristas sindicalizados.

“Five”, enfatizó al hablar de los cinco años de existencia del movimiento.

Jackson sostuvo que Elmwood ayudó a dar forma a un movimiento internacional de jóvenes trabajadores que están luchando por su futuro al exigir mejores condiciones.

Explicó que los baristas son “la cara de la compañía”, porque las personas comunes no interactúan con los ejecutivos de las grandes corporaciones. Cuando los clientes quieren café, señaló, interactúan con trabajadores como ella.

También calificó de preocupante que algunos baristas no puedan vivir en la misma ciudad donde trabajan debido a que reciben salarios mínimos.

Según Jackson, el sindicato está luchando para aumentar los salarios de los trabajadores peor pagados.

También cuestionó los beneficios que Starbucks promociona públicamente, señalando que para poder conservarlos los trabajadores necesitan obtener suficientes horas de trabajo.

Las horas programadas, explicó, determinan incluso si una persona puede mantener su seguro médico durante el siguiente año.

Jackson señaló que algunos trabajadores no reciben suficientes horas para mantener sus beneficios y, al mismo tiempo, las tiendas frecuentemente se encuentran con falta de personal, lo que les impide tomar sus almuerzos protegidos y descansos protegidos.

“That’s insane”, expresó.

Aclaró que no estaba allí simplemente para desahogarse, sino para informar a las personas presentes sobre lo que, según ella, Starbucks hace y sobre la manera en que trata a sus empleados.

En ese contexto, cuestionó que una compañía que, según su declaración, ha cometido “the most labor law violations in modern day history” fuera precisamente el tema de discusión durante Labor Day.

También hizo referencia al CEO de Starbucks, Brian Nickel, quien, según Jackson, afirmó que una taza de café de $9 es accesible porque viene acompañada de una experiencia premium con un barista.

Jackson respondió desde su perspectiva como estudiante universitaria con dificultades económicas, señalando que, si una taza cuesta $9, tendría que ser “la mejor taza de café del mundo”.

También cuestionó la idea de que los consumidores estén pagando por una “experiencia premium”, calificando a la compañía de estar desconectada de la realidad y describiéndola como “the poster child for corporate greed”.

Jackson habló además de los nuevos lanzamientos de bebidas cada dos semanas y de la falta de personal, mientras señaló que la compañía puede gastar millones de dólares en AI y tecnología y pagar a un CEO 6,660 veces más que al barista promedio.

“Imagine that”, dijo.

Luego resumió las principales demandas de los trabajadores en tres puntos:

Uno: estamos sin suficiente personal.
Dos: estamos mal pagados.
Tres: simplemente estamos hartos.

Por esas razones, explicó, el movimiento continúa creciendo y uniéndose con aliados “from seed to shining sea”.

Jackson hizo un llamado a todas las personas que apoyan a los trabajadores frente a las corporaciones para participar en un boicot a Starbucks hasta que sus demandas sean atendidas.

El público respondió a la consigna:

“Boycott.”

“Starbucks.”

“Boycott.”

“Starbucks.”

“Boycott.”

“Starbucks.”

“Boycott.”

“Starbucks.”

Después preguntó nuevamente si los asistentes estaban cansados de las corporaciones codiciosas como Starbucks.

“Yeah”, respondió el público.

“Are we tired of greedy corporations?”

“Yeah.”

“What are we going to do?”

“Boycott!”

“Starbucks.”

La siguiente oradora presentada fue Elisa Goldstein, quien explicó que estaba allí en representación del presidente del State Building and Construction Trades Council, Chris Annen, para hablar sobre la Proposition 45.

Goldstein afirmó que en noviembre habría, según su intervención, un ataque contra los derechos laborales en la boleta electoral de California.

“Did you hear me?”, preguntó a los asistentes.

Identificó ese asunto como Prop 45 y señaló que, según su mensaje, sus promotores buscaban silenciar las voces de los trabajadores, reducir las protecciones laborales y beneficiar económicamente a las corporaciones.

Goldstein también hizo referencia a lo que calificó como “greedy corporations” y “anti-union developers”, afirmando que estaban actuando contra los trabajadores y miembros de las comunidades.

Dijo que estaban tratando de reducir los salarios y aumentar sus propios beneficios económicos.

Su llamado fue:

“Este noviembre, vote no on Prop 45.”

La consigna continuó con la participación del público:

“Prop 45.”

“Hell no.”

“Prop 45.”

“Hell no.”

“Prop 45.”

“Hell no.”

Goldstein cerró su participación preguntando a los asistentes qué iban a hacer, y la respuesta fue nuevamente que votarían “hell no” sobre Prop 45.

Después de esta intervención, se presentó a Carmen Roberts, identificada como Executive Vice President of SEIU 2015, uno de los sindicatos mencionados durante la celebración.

Roberts comenzó saludando a los hermanos y hermanas presentes y expresó que Labor Day era uno de sus días favoritos del año porque representa una verdadera celebración del trabajo.

Explicó que SEIU representa a más de medio millón de trabajadores de cuidados de largo plazo en todo el estado de California, desde asistentes de cuidado domiciliario hasta trabajadores de hogares de ancianos.

Según Roberts, las enormes contribuciones que realizan estos trabajadores han quedado demostradas una y otra vez.

Sin embargo, señaló que los recortes federales contenidos en H.R. 1 estaban intentando “gut this truly valuable work”.

Por esa razón, explicó, estaban presentes para hacer saber a los funcionarios electos que care is a California value.

Roberts indicó que, mediante las próximas campañas contractuales, los candidatos y líderes que decidan apoyar, así como a través del voto, la voz y el poder de los trabajadores durante Labor Day, era importante destacar a los trabajadores esenciales que ayudan a que la sociedad funcione.

Invitó a los asistentes a comprometerse con el apoyo al trabajo de cuidado en todo California y a comunicar a sus comunidades y líderes que todos valoran el trabajo crítico realizado por los trabajadores de cuidados de largo plazo.

Posteriormente, llegó el turno de Nicole Pollard, presentada como una figura histórica dentro de AFSCME, acompañada por la referencia a que era la primera mujer afroamericana elegida como secretaria tesorera internacional de la organización.

Durante la presentación también fueron mencionadas Veronica Gunn, international vice president, y Charmaine Morales, international vice president.

Pollard saludó a la familia de AFSCME y a la familia sindical presente.

Explicó que era la International Secretary Treasurer for AFSCME y que llegaba acompañada por Gunn y Morales para transmitir los saludos y la solidaridad de los 1.4 millones de miembros representados por AFSCME en todo el país, incluyendo Los Ángeles y California.

Pollard describió Labor Day como una celebración de todo lo que el movimiento laboral ha conseguido.

Señaló que los miembros de AFSCME han estado al frente de luchas importantes para los trabajadores, desde la igualdad salarial y el financiamiento de los servicios públicos, hasta la seguridad de la jubilación y la seguridad en el lugar de trabajo.

“AFSCME has and we will continue to be at the heart of this fight”, afirmó.

Pero también señaló que, aunque ese día era de celebración, había que concentrarse en las luchas que estaban por delante porque el país atravesaba, según sus palabras, un momento crítico.

Pollard afirmó que los derechos estaban en juego, que las familias trabajadoras estaban preocupadas por cómo pagar sus facturas de alimentos y servicios públicos y que se aproximaba una elección con grandes implicaciones para todos.

En ese contexto, llamó a aprovechar el momento y recordó que el público apoyaba al movimiento sindical.

Citó una encuesta reciente de Gallup, según la cual 71% de los estadounidenses apoya a los sindicatos y 47% quiere que aumente la influencia de los sindicatos.

Según Pollard, ese último porcentaje nunca había sido mayor.

Luego compartió una frase que dijo haber escuchado años atrás y que permaneció con ella:

“Es mejor estar preparado para una oportunidad y no tenerla, que tener una oportunidad y no estar preparado.”

Pollard llamó entonces a salir de la celebración de Labor Day preparados para aprovechar las oportunidades existentes: preparados para tocar puertas por candidatos compañeros de trabajo, preparados para invitar a cada compañero de trabajo al movimiento y preparados para luchar por los recursos y el respeto que los trabajadores han ganado.

Al mirar a la multitud, dijo ver familias, banderas, carpas y amigos de personas que se presentan unos por otros año tras año.

“Este es el motivo por el que amo este movimiento”, expresó.

Añadió que los trabajadores no solamente marchan juntos ni permanecen juntos, sino que se levantan juntos y, cuando permanecen en la lucha, ganan juntos.

Pollard agradeció a todos los sindicatos presentes por su trabajo para construir las comunidades y dijo sentirse honrada de luchar junto a ellos.

Su intervención concluyó con un saludo de:

“Happy Labor Day.”

La multitud respondió entonces con una de las consignas de AFSCME:

“Who are we?”

“AFSCME!”

“Who are we?”

“AFSCME!”

“Who are we?”

“AFSCME!”

El presentador confirmó entonces que AFSCME estaba presente en la casa.

La siguiente intervención correspondió a Gloria Martinez, presentada como presidenta de UTLA.

“Is UTLA in the house?”

“UT!”

“UT!”

“UT!”

“Happy Labor Day, everybody”, comenzó Martinez.

La dirigente señaló que era un honor estar con todos los presentes y comentó que el sonido estaba un poco fuerte antes de entrar en su mensaje.

Martinez consideró importante recordar lo que el movimiento laboral puede hacer cuando los trabajadores se unen.

A través de la historia, explicó, el trabajo organizado ha tenido la capacidad de ayudar a la clase trabajadora durante algunos de los momentos más difíciles.

Recordó que los trabajadores han enfrentado a jefes y corporaciones y, más importante aún, han ganado.

Juntos, afirmó, han definido y transformado lo que significa la lucha para los trabajadores, especialmente en Los Ángeles.

También señaló que muchas de esas luchas han generado conversaciones en hogares de todo el país.

Martinez explicó que, con frecuencia, las luchas laborales se manifiestan públicamente mediante huelgas, pero que era importante recordar que el movimiento laboral está centrado en los derechos de los trabajadores.

Durante muchas décadas, dijo, el movimiento laboral ha creado las condiciones que permitieron a familias de un solo ingreso acceder a atención médica, comprar una vivienda y, más importante aún, jubilarse con dignidad.

Reconoció que todos estos aspectos son elementos materiales, pero sostuvo que el movimiento laboral también ha generado la posibilidad de imaginar un futuro con esperanza.

“Labor should be proud of helping create these conditions”, expresó.

Sin embargo, afirmó que el movimiento se encuentra ahora ante una situación en la que la clase dominante buscaría desmantelar esas conquistas.

No solamente, dijo, la capacidad de sindicalizarse, sino incluso la existencia misma de la clase trabajadora y del movimiento laboral.

Martinez señaló que los trabajadores enfrentan una administración que, según sus palabras, quiere erosionar y “decimate” sus derechos.

También habló de un futuro que describió como distópico y que podría llevar a algunas personas a preguntarse si vale la pena continuar luchando.

Entonces lanzó una pregunta a los asistentes:

“Are we going to keep fighting?”

Su argumento fue que, cuando los trabajadores luchan, quienes están enfrentándolos van detrás de cada derecho y cada victoria que tomó décadas conquistar.

Según Martinez, esto está ocurriendo en todos los niveles.

A nivel local, señaló el County Board of Education, donde afirmó que existe una amenaza de una posible intervención o “takeover” de LAUSD.

A nivel estatal, hizo referencia a noviembre y llamó a los asistentes a votar “yes” sobre Prop 3 para asegurar, según su mensaje, que la educación tenga financiamiento continuo.

Y señaló que también está ocurriendo a nivel federal.

Martinez hizo entonces un llamado al poder colectivo organizado para enfrentar diferentes asuntos sociales y políticos que mencionó durante su intervención, incluyendo la discriminación contra personas homosexuales y transgénero, la llamada “gender war on women” y las acciones de ICE.

En relación con ICE, afirmó que solamente en julio habían sido “kidnapped” 37,000 inmigrantes y ciudadanos.

Finalmente, Martinez habló de los titulares de las noticias y de lo que describió como una sustitución deliberada de la promesa incumplida de alivio económico de Trump por más discursos de odio y generación de miedo.

Dijo que esas circunstancias le recordaban e inspiraban a continuar luchando.

Al concluir, dejó ante la audiencia un mensaje relacionado con su responsabilidad como dirigente laboral y con la responsabilidad que, según expresó, corresponde también a los trabajadores: mantenerse firmes frente al autoritarismo, el fascismo y en defensa de los derechos de los trabajadores.

“Happy Labor Day.”

Tras agradecer a Gloria, el presentador señaló que el movimiento laboral todavía tenía más que decir.

“Labor has more to say”, expresó antes de presentar al siguiente orador, Max Arias, identificado como Executive Director of SEIU Local 99.

Arias comenzó con una de las consignas más conocidas del movimiento:

“When we fight, we win.”

El público respondió:

“When we fight, we win.”

Después deseó a todos un feliz Labor Day y se presentó como Max Arias, director ejecutivo de SEIU Local 99.

Explicó que Local 99 representa a trabajadores de cafeterías escolares, custodios, conductores de autobuses, asistentes de educación especial y proveedores de cuidado infantil.

“Somos 60,000 strong”, afirmó.

Arias explicó que sin sus miembros las escuelas no comienzan sus actividades.

El mensaje central de su intervención fue que el trabajo tiene valor.

“Your labor has value. Our labor has value.”

Sin embargo, afirmó que los jefes, los distritos y los condados no están valorando adecuadamente ese trabajo, no están compensando suficientemente a los trabajadores y no les están proporcionando los beneficios que merecen.

También denunció intentos constantes de perjudicar a los trabajadores en relación con sus horas de trabajo.

Ante la pregunta de qué hacen los trabajadores para demostrar el valor de su trabajo, Arias respondió:

“We strike.”

Explicó que cuando los trabajadores hacen huelga también demuestran que sin ellos no hay trabajo, no hay escuela, no hay universidad y no hay centros de cuidado infantil.

“No hay nada”, enfatizó.

Por ello, señaló que Labor Day debe ser una oportunidad para celebrar el poder de los trabajadores.

“Nuestro poder es nuestro trabajo.”

Y explicó que ese poder puede retirarse de manera organizada cuando el trabajo no es valorado.

Arias hizo referencia a los miembros de Local 99 en OUSD, quienes, según explicó, llegaron a un acuerdo al borde de una huelga.

La razón, dijo, fue la demanda de mejores condiciones y asuntos relacionados con la comunidad, incluyendo más personal para apoyar a los estudiantes en las escuelas y un mejor trato.

Al final, señaló, lo que estaban exigiendo era respeto.

“Y porque permanecimos juntos, luchamos y ganamos.”

Pero aclaró que la lucha no termina allí.

Arias afirmó que habían obtenido más de 54% “race” en los últimos tres años, y señaló que una de las demandas de sus miembros es healthcare for all LAUSD employees.

“That's what our members want”, afirmó.

Por ello, insistió en que era necesario continuar luchando.

También llamó la atención sobre los family childcare providers, preguntando si había proveedores de cuidado infantil familiar presentes en el evento.

Explicó que esas personas viven en las comunidades y cuidan y educan a los niños pequeños.

Arias señaló que durante mucho tiempo el estado de California había considerado ilegal que estos trabajadores tuvieran un sindicato.

Pero ellos no se detuvieron.

“Se organizaron en un sindicato.”

Ahora, explicó, están luchando para conseguir el verdadero costo del cuidado, lo que significa que los proveedores reciban la compensación necesaria para poder cuidar y educar a los niños más pequeños de California.

Arias subrayó la importancia de la educación durante los primeros años de vida, señalando que cuando los niños son pequeños es cuando más están aprendiendo.

También planteó la necesidad de luchar para que existan suficientes recursos para todos los niños y todas las familias de California, de manera que tengan acceso a educación y cuidado temprano de excelente calidad.

Arias señaló que después de tantas luchas el movimiento sabe que tanto el estado como el país están ejerciendo presión.

“Just look at what Donald Trump is doing”, dijo.

Entre los asuntos que mencionó estuvieron el desmantelamiento del Department of Education y la eliminación de derechos de miles de trabajadores sindicalizados del gobierno federal.

Según Arias, esas acciones ocurren porque quienes las impulsan saben que cuando los trabajadores utilizan su poder, pueden ganar y cambiar el rumbo del país.

Para Arias, Estados Unidos debe ser un país que valore el trabajo.

Consideró inaceptable que personas que trabajan, especialmente quienes tienen empleos de tiempo completo, tengan que trabajar dos, tres, cuatro o cinco empleos, o realizar trabajos adicionales, simplemente para poder sobrevivir.

“One job should be enough”, afirmó.

Finalmente, invitó a todos a recordar durante Labor Day cuál es el poder de los trabajadores.

Y volvió a cerrar con la consigna:

“When we fight, we win.”

El siguiente participante fue presentado como Wayne Martinez, identificado inicialmente por el presentador como vicepresidente de ILWU.

Sin embargo, al tomar el micrófono, el orador se presentó como Gwen Martinez, indicando que tenía el honor de servir como vice president of ILWU Local 94, organización que representa a los foremen en los waterfront de los puertos de Los Angeles, Long Beach, Port Wainimi y San Diego.

Martinez explicó que el presidente de la organización, Danny Miranda, se encontraba fuera atendiendo asuntos sindicales y que le había pedido intervenir en su lugar.

También transmitió el mensaje de solidaridad de Miranda y sus deseos de un feliz Labor Day para todos los presentes.

Martinez expresó que había sido especialmente emocionante ver reunidos a los diferentes sindicatos, funcionarios locales electos y aliados del movimiento laboral.

Se refirió a los banners del desfile, los cánticos, los slogans y el orgullo mostrado durante la jornada.

“Esto es lo que parece la solidaridad y esto es lo que mantiene a Estados Unidos funcionando”, afirmó.

Reconoció que los trabajadores pueden pertenecer a diferentes oficios, profesiones, industrias y lugares de trabajo y que, en ocasiones, las batallas con los empleadores pueden parecer diferentes.

Pero, en realidad, sostuvo que la batalla es la misma:

buenos salarios, condiciones laborales seguras, atención médica sólida y una pensión en la que los trabajadores puedan confiar.

“These are not luxuries. These are rights.”

Son derechos construidos por generaciones de trabajadores, muchos de ellos miembros de sus propias familias, que se negaron a retroceder.

Martinez invitó a reconocer, especialmente durante Labor Day, todo lo que el movimiento laboral ha conseguido.

Entre esas conquistas mencionó los fines de semana, las horas extras, los días feriados pagados como Labor Day y los derechos de negociación colectiva.

También pidió recordar y agradecer a los “union ancestors” por esas conquistas y muchas otras.

Pero advirtió que la lucha no ha terminado.

Según Martinez, los trabajadores enfrentan una nueva lucha que amenaza a trabajadores y sindicatos de todas las industrias.

En particular, habló de la automatización.

Dijo que los empleadores quieren reemplazar a los trabajadores no solamente con trabajadores no sindicalizados, sino con robots y AI en los waterfront.

Señaló que estos cambios están siendo promovidos bajo el argumento de proteger el medio ambiente, mediante maquinaria eléctrica no tripulada.

Ante ello, afirmó que nadie quiere un medio ambiente más limpio que el movimiento laboral.

Los trabajadores, dijo, viven en esas comunidades, respiran ese aire en el trabajo y en sus hogares y crían allí a sus familias.

Por eso, sostuvo que quieren justicia ambiental, pero no a costa de los buenos empleos.

Junto con la justicia ambiental, afirmó, también exigen justicia económica.

Martinez dijo que a esa visión le dieron un nombre:

“Embeco.”

El dirigente señaló que esta lucha no ocurre solamente en los muelles.

La automatización, explicó, también está entrando en los supermercados y en innumerables otros negocios.

Cada kiosco de self-checkout, afirmó, representa la eliminación de un puesto de trabajo.

Martinez dijo que personalmente se niega a utilizar las cajas de autoservicio.

“No porque no pueda escanear un código de barras, sino porque estoy con los miembros de UFCW que merecen estar allí.”

Para él, eso es solidaridad.

Eso es sindicalismo.

Y así es como los trabajadores se apoyan unos a otros.

Martinez indicó que ese era solamente un ejemplo entre muchos de los desafíos que enfrentan los diferentes sindicatos presentes.

Porque, aunque las profesiones sean diferentes, la lucha es la misma.

Las industrias pueden ser únicas, pero, según expresó, el enemigo es el mismo:

“Corporate greed dressed up as innovation.”

La codicia corporativa presentada como innovación.

Después de una breve interrupción técnica, retomó su mensaje y afirmó que el mayor poder de los trabajadores, aquello que más temen los empleadores, son los propios trabajadores unidos.

“Like today.”

Martinez recordó entonces las palabras de Harry Bridges, señalando que el concepto más importante en el lenguaje de la clase trabajadora es solidarity.

Pidió continuar permaneciendo unidos, no solamente durante Labor Day, sino todos los días.

Finalmente recordó uno de los lemas históricos de ILWU que, según dijo, todos los miembros sindicalizados conocen:

“An injury to one is an injury to all.”

Su intervención terminó cuando indicó que estaban cortando su tiempo.

“Thank you for your time.”

Así concluyó esta parte de la celebración del 47th Annual Labor Day Parade in Wilmington, una jornada en la que el desfile, la música, las bandas, las carrozas y la presencia de sindicatos y trabajadores dieron paso a una serie de discursos centrados en la solidaridad laboral, los salarios, los beneficios, la seguridad en el trabajo, la negociación colectiva, la educación, el cuidado infantil, la vivienda, la justicia económica y ambiental, y los desafíos que los dirigentes identificaron para los trabajadores en los distintos sectores.

La jornada dejó como mensaje recurrente una consigna que se escuchó varias veces entre los participantes y el público:

“When we fight, we win.”

Y otra que resume uno de los principios expresados durante la celebración:

“An injury to one is an injury to all.”




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